acá
ojos abiertos
piel de gallina
un nudo en el estómago que nunca nadie sabrá nunca lo que me pasa. Es como los modos productivos: lo mismo que los caracteriza, aquello que los define, los mata. Pero acá no hay muerte. Hay corazón latiendo, palabras que nunca sean tuyas nunca sean nadie. Palabras que un día dejen de tejer esta angustia de nocheoscura, de calor muerto en la quietud. De ganas de abrazarte, sentirte cerca, morir con vos.
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