martes, 5 de mayo de 2009

Y en la tarde oscura el corazón abre el tiempo.
Los colectivos, los barbijos, los semáforos, las salas de espera (salas de nadie), la tierra temblando ya no por sensaciones.
La tierra temblando de urgencia, de ruido, de furia, de organizada represión.
La tierra temblando vigilada desde arriba, del costado, por todos lados.
La tierra temblando y nosotros detrás del vidrio, tomando el té. Es tan simbólico: salir del restaurant y la vuelta al fin del mundo
el beso apasionado
el abrazo impacto
sentirte vivo.

1 comentario:

luz dijo...

que hay que inventar algo nuevo
como este blog. qué bueno que vuelvas al papel o a la pantalla, me encanta leerte

te quiero amiga